Lipodistrofia

Los primeros casos de lipodistrofia se empezaron a conocer a finales de la pasada década y coincidiendo con la introducción de nuevos tratamientos antirretrovirales para los pacientes seropositivos infectados por el VIH. Este síndrome está caracterizado por la alteración en la distribución de la grasa corporal, acompañada de alteraciones en el metabolismo de las grasas (colesterol y triglicéridos) y azúcares.

Estas alteraciones provocan una imagen corporal distorsionada, que puede acabar provocando problemas psicológicos y el abandono de los tratamientos antirretrovirales.

La expresión física de la lipodistrofia puede ser en forma de marcada atrofia y delgadez de ciertas zonas del cuerpo, o en la aparición de cúmulos de grasa. La atrofia suele afectar al rostro, los glúteos, las piernas, y los brazos, y los cúmulos de grasa especialmente en la espalda, o a nivel del abdomen, la llamada giba de búfalo.

Se desconocen muchos aspectos del mecanismo que produce la lipodistrofia pero por los conocimientos que se tienen hasta el momento parece tratarse de un trastorno crónico para el que no se dispone un tratamiento efectivo de la causa que lo produce, con lo que se deben encontrar tratamientos que ayuden a disminuir sus visibles secuelas.

Si eres seropositivo y crees tener algún cambio en la morfología de tu cuerpo que puede estar relacionado con el Síndrome de Lipodistrofia, debes comunicarlo al médico que te trata habitualmente. Él valorará la necesidad o no de introducir cambios en el tratamiento antirretroviral o cualquier otra terapia que ayude a detener o revertir el proceso. Si las alteraciones permanecen o se hacen más manifiestas, puede ser necesario consultar a un Cirujano Plástico con experiencia en el campo de la Lipodistrofia para que valore tu caso y te exponga las alternativas de tratamiento a tu alcance.

Si se presenta un exceso de peso es importante realizar una dieta controlada por tu médico con el fin de evitar la aparición de cúmulos de grasa. De la misma manera, si el peso es excesivamente bajo es conveniente llevar a cabo una dieta para ganar peso y evitar así la aparición de síntomas de atrofia. Determinadas dietas demasiado estrictas pueden llevar a la aparición de síntomas de atrofia o de cúmulo, por lo que es importante conocer tu estado analítico previo y la supervisión de tú médico.

¿Qué tratamientos se pueden realizar en caso de lipodistrofia?

Existen muchas opciones, que dependerán de cada caso concreto pero, de momento, el microinjerto de tejido graso suele ser el más recomendable. Al tratarse de un material obtenido del propio paciente no hay posibilidad de rechazo o de complicaciones asociadas a la composición del material. En antiaging group barcelona hemos mejorado el proceso de obtención y preparación de la grasa para su inyección, con lo que la reabsorción a largo plazo es despreciable. El injerto prendido no se reabsorbe y permanece para siempr. Para su obtención recurrimos a distintas zonas del cuerpo para obtener esta grasa, lo que permite extender este tratamiento de la lipodistrofia a un mayor número de pacientes.